jueves, 30 de marzo de 2017

EL MISTERIO DE LA CRIPTA EMBRUJADA. Eduardo Mendoza

El misterio de la cripta embrujada es una obra para reírte y deleitarte con una escritura espectacular.
El protagonista no es otro que un loco bastante lúcido que es sacado de su residencia, un sanatorio mental, para asumir el improvisado papel de detective. Todo porque el comisario Flores, conocedor de la lejana experiencia como delincuente del demente en cuestión, le propone la libertad a cambio de sus servicios para resolver un caso un tanto extraño: la enigmática desaparición de una niña interna en el colegio de monjas de San Gervasio. Un suceso que, al parecer, ya había ocurrido seis años atrás y que no acabó de resolverse satisfactoriamente.
Con su proceder impulsivo, nada predecible y repleto de violaciones a la ley, aunque no falto de justificación, este personaje conduce al lector a las más variopintas situaciones para, al final, resolver con acierto las misteriosas desapariciones y la relación que mantienen con la cripta mencionada en el título.
El libro es además una sátira social que critica visiblemente a los más adinerados de la ciudad, la Iglesia y el poder legislativo en general de una época muy concreta en la historia de España: la transición a la Democracia. Es sorprendente leer como logra mofarse de todos ellos un cualquiera sin más ambición que la de demostrar su cordura y ganarse la libertad, contado tan sólo con su imaginación y desparpajo a la hora de hablar.


REUNIÓN: Marzo 2017. El Lienzo Norte



domingo, 12 de marzo de 2017

INTEMPERIE. LA TIERRA QUE PISAMOS. Jesús Carrasco

Un niño escapado de casa escucha, agazapado en el fondo de su escondrijo, los gritos de los hombres que lo buscan. Cuando la partida pasa, lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente de aquello que le ha hecho huir. Una noche, sus pasos se cruzan con los de un viejo cabrero y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos. Intemperie narra la huida de un niño a través de un país castigado por la sequía y gobernado por la violencia. Un mundo cerrado, sin nombres ni fechas, en el que la moral ha escapado por el mismo sumidero por el que se ha ido el agua. En ese escenario, el niño, aún no del todo malogrado, tendrá la oportunidad de iniciarse en los dolorosos rudimentos del juicio o, por el contrario, de ejercer para siempre la violencia que ha mamado. A través de arquetipos como el niño, el cabrero o el alguacil, Jesús Carrasco construye un relato duro, salpicado de momentos de gran lirismo. Una novela tallada palabra a palabra, donde la presencia de una naturaleza inclemente hilvana toda la historia hasta confundirse con la trama y en la que la dignidad del ser humano brota entre las grietas secas de la tierra con una fuerza inusitada.




A comienzos del siglo xx España ha sido anexionada al mayor
 imperio que Europa ha conocido. Tras la pacificación, las elites militares elige un pequeño pueblo de Extremadura como gratificación para los mandos a cargo de la ocupación. Eva Holman, esposa de uno de ellos, vive su idílico retiro en la paz de su conciencia hasta que recibe la visita inesperada de un hombre que empezará ocupando su propiedad y acabará por invadir su vida entera. La tierra que pisamos habla del modo en que nos relacionamos con la tierra; con el lugar en el que nacemos pero también con el planeta que nos sostiene. Formas que van desde el atroz mercantilismo que ejerce el poder hasta la emoción de un hombre que cultiva a la sombra de una encina

Y entre esos dos extremos, la lucha de una mujer por encontrar el autentico sentido de su vida y del que su propia educación la ha desviado. Con la misma riqueza y precisión con que escribió Intemperie, Jesús Carrasco indaga en esta novela en la infinita capacidad de resiliencia del ser humano, el deslumbramiento de la empatía cuando el otro deja de ser un extraño a nuestros ojos y la naturaleza de un amor más grande que nosotros. Una lectura emocionante; un libro capaz de cambiarte

Reunión: 29 de marzo de 2017. Café del Mercado