Una novela desgarradora sobre un niño que se evade bebiendo y unos adultos que tratan de encontrar un sentido a sus vidas.
Todos estos personajes son seres
heridos. Marcados por demonios íntimos. Por la soledad, las mentiras, los
secretos y los autoengaños. Seres que caminan hacia la autodestrucción, y a los
que acaso puedan salvar –o tal vez condenar definitivamente– las lealtades que
los conectan, esos «lazos invisibles que nos vinculan a los demás (...) las
leyes de la infancia que dormitan en el interior de nuestros cuerpos, los
valores en cuyo nombre actuamos con rectitud, los fundamentos que nos permiten
resistir, los principios ilegibles que nos corroen y nos aprisionan. Nuestras
alas y nuestros yugos. Son los trampolines sobre los que se despliegan nuestras
fuerzas y las zanjas en las que enterramos nuestros sueños».
Una novela concisa, escrita con
una prosa afilada, y que no da tregua al lector. Un relato de una contundencia
sin contemplaciones, desgarrador y necesario.
Reunión: 13 de enero de 2026. La Librería

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